Irán ha logrado establecer un peaje que podría generar ingresos significativos en el estrecho de Ormuz, donde cobra actualmente 2 millones de dólares (1,7 millones de euros) por el paso seguro de buques. Este estrecho es crucial, ya que diariamente transitan alrededor de 140 barcos, lo que sugiere que, de implementarse un peaje, el país podría incrementar sus ingresos en miles de millones de dólares mensuales.
A pesar de los duros golpes sufridos, incluida la muerte de su líder y altos asesores en el conflicto actual, Irán ha demostrado su capacidad para afectar económicamente a sus vecinos del Golfo Pérsico, como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU). Este control sobre el estrecho representa para la república islámica una oportunidad de fortalecer su posición internacional en medio de la crisis económica y la elevada inflación que enfrenta.
La semana pasada, el senador Marco Rubio expresó su preocupación por los intentos de Irán de cobrar a los barcos en la zona, calificando esta acción de ilegal e inaceptable. La pregunta que queda es cómo responderá Estados Unidos a esta situación crítica.