El 15 de mayo de 2026, Kevin Warsh toma posesión como presidente de la Reserva Federal de EE.UU., marcando un cambio significativo en la dirección del banco central. Su llegada al cargo genera debate debido a la falta de transparencia sobre algunos de sus activos y a sus vínculos con la familia Lauder y el expresidente Donald Trump.
Warsh, que ha acumulado una considerable fortuna familiar y tiene inversiones en criptomonedas, propone un enfoque innovador en política monetaria, centrado en la estabilidad de precios y el pleno empleo. La inteligencia artificial será una de sus herramientas clave para impulsar la productividad. Su mandato también podría llevar a una reducción de funciones de la Fed, rompiendo con la ortodoxia anterior.
El presidente saliente, Jerome Powell, permanecerá como gobernador hasta 2028, lo que generará una situación de bicefalia inédita en la institución. La trayectoria de Warsh incluye una formación en la Universidad de Stanford y la Escuela de Derecho de Harvard, así como una experiencia significativa en el sector privado, lo que le otorga una perspectiva única sobre el manejo de la política económica en EE.UU.