El pasado 3 de febrero, la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, destacó la preocupante situación del sistema judicial en España, señalando un grave déficit de jueces. Según Perelló, la cantidad de jueces por habitante en el país se encuentra significativamente por debajo de la media europea.
Esta insuficiencia ha llevado a una carga de trabajo excesiva para los jueces existentes, resultando en retrasos y dilaciones en los procesos judiciales que afectan tanto a los profesionales del derecho como a los ciudadanos. En respuesta a estas preocupaciones, el Gobierno ha decidido aumentar el número de plazas judiciales, anunciando la creación de 500 nuevas plazas, con un plan adicional para otras 500 plazas en el año 2027.
Además, se prevé una macroconvocatoria de oposiciones y concursos de méritos para incorporar a nuevos jueces y magistrados, buscando aliviar la presión sobre el sistema judicial español.