La población activa de China ha disminuido en casi 7 millones de personas en los últimos años, lo que eleva la preocupación sobre el crecimiento económico del país. En un contexto donde la tasa de natalidad se sitúa en 6,77 nacimientos por cada 1.000 habitantes, el gobierno liderado por Xi Jinping busca implementar reformas para revertir esta tendencia.
A partir de 2026, todos los gastos médicos relacionados con el parto serán gratuitos y se reembolsarán los gastos prenatales, además de ofrecer subsidios de 3.600 yuanes (aproximadamente 450 euros) anuales por cada niño menor de tres años. Sin embargo, una reciente medida fiscal ha llamado la atención: por primera vez desde 1993, los anticonceptivos estarán gravados con un IVA del 13%.
Esta decisión, parte de una reforma fiscal más amplia, contrasta con las políticas anteriores que promovían el uso de métodos anticonceptivos, que incluso eran distribuidos de forma gratuita. La reducción de la población, que comenzó en 2022, ha llevado al gobierno a actuar con urgencia ante la crisis demográfica que amenaza su desarrollo a largo plazo.