El proceso para disolver la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) se ha puesto en marcha por parte del Gobierno español. La resolución, firmada por el ministro Ernest Urtasun, destaca que el objetivo principal de la fundación, a pesar de posibles cambios en sus estatutos, sigue siendo "la apología del franquismo".
Este anuncio llega dos años y medio después de la implementación de la nueva Ley de Memoria Democrática, que busca abordar cuestiones relacionadas con el pasado franquista del país. No obstante, el escrito del ministerio no establece la disolución inmediata de la entidad.
Ahora, se prevé un enfrentamiento legal prolongado que podría extenderse hasta el próximo Gobierno, y que incluso podría llegar a ser evaluado por el Tribunal Supremo. Esta situación añade un nuevo capítulo a la controversia en torno a la memoria histórica en España.