La reciente presentación del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revelado una revisión a la baja del crecimiento global, que ahora se espera en un 3,1% para este año. Este ajuste se produce en el contexto de una creciente incertidumbre provocada por el conflicto en Oriente Medio, iniciado el 28 de febrero con un ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El informe del FMI, presentado durante la reunión de primavera en Washington, también indica que la inflación general podría alcanzar el 4,4%, un aumento significativo en comparación con las tendencias de desinflación anteriores, atribuible al incremento de los precios de la energía y los alimentos. Para 2027, se prevé un descenso en el índice de precios al consumo al 3,7%.
El organismo advierte que las tensiones geopolíticas podrían intensificarse, lo que podría derivar en una crisis energética sin precedentes. En escenarios adversos, el crecimiento podría caer hasta el 2,5%, con un incremento del 80% en los precios del petróleo, mientras que un escenario severo podría prolongar las disrupciones en el suministro energético hasta el siguiente año.