Durante el fin de semana, el Partido Popular intensificó su oposición a la reciente regularización de medio millón de migrantes en España, aprobada por el Consejo de Ministros. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, viajó a Zagreb para asistir a una cumbre de conservadores europeos con el objetivo de conseguir apoyo unificado del Partido Popular Europeo (PPE).
A pesar de sus esfuerzos, la cumbre solo resultó en un compromiso vago que no mencionó explícitamente a España ni al presidente Pedro Sánchez. Se rechazó una declaración más concreta en contra de la medida del Gobierno español, limitándose a una oposición general a la "legalización masiva de inmigrantes ilegales".
El recorrido de Feijóo incluyó una parada en Aragón, donde la controversia sobre la regularización ha cobrado relevancia en la agenda política. Esta situación refleja la polarización en torno a las políticas migratorias del Gobierno actual.