En el segundo trimestre de 2026, el PIB español registró un aumento del 0,7%, impulsado en gran parte por la demanda nacional. Este crecimiento es una décima superior al observado entre enero y marzo de este año, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, la inflación ha mostrado un comportamiento contrario, alcanzando en julio un 3,5% interanual, lo que representa un incremento de tres décimas respecto a junio.
Las cifras también reflejan una mejora en el consumo de los hogares, que aumentó un 0,7%, y en la inversión, que se elevó un 0,5%. Todos los sectores económicos principales han mostrado avances en su actividad. A pesar de estos datos positivos, el aumento de la inflación ha sido significativo, en parte debido al encarecimiento de los combustibles y la electricidad, exacerbado por el conflicto en Irán.
El gobierno español ha implementado diversas medidas para mitigar el impacto de la guerra en Irán, incluyendo una bonificación en el precio de los combustibles, que se han reducido este mes. Sin embargo, estas acciones no han sido suficientes para contener el aumento de precios, que podría marcar el mayor incremento en dos años si se confirman las cifras adelantadas por el INE. La inflación subyacente también ha aumentado, situándose en un 3%.
A pesar de encadenar cinco meses con una inflación superior al 3%, desde el Ministerio de Economía se ha destacado que el "Plan de Respuesta al impacto de la guerra de Irán" sigue en marcha y está logrando su objetivo de amortiguar el efecto del choque externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares. Las medidas han permitido, según el departamento, una reducción de un punto porcentual en la inflación generada por este impacto en los últimos meses.
A partir de esta semana, el Gobierno también ha aprobado una reducción del precio de la gasolina de 15 céntimos, que se irá eliminando progresivamente hasta octubre. Estas decisiones están alineadas con el objetivo del Ejecutivo de aliviar la carga financiera sobre los ciudadanos ante el aumento de los costes energéticos.
Contexto: El crecimiento del PIB en España se ha visto influenciado por la recuperación económica tras la pandemia y el aumento de la demanda interna, pero los recientes conflictos internacionales han complicado la situación. La guerra en Irán ha tenido repercusiones en los precios de la energía, lo que ha llevado a una inflación persistente. Además, la política económica del Gobierno está enfocada en equilibrar el crecimiento con el control de precios, un desafío continuo en el actual entorno económico global. Las decisiones del Gobierno en respuesta a esta crisis son cruciales para la estabilidad económica futura del país.