El Gobierno Local de Vitoria, que incluye a los partidos PSE y PNV, ha presentado una propuesta para modificar las ordenanzas fiscales de 2027, buscando un aumento en impuestos y tasas. Este incremento se sitúa en un 3,4%, alineándose con la proyección del índice de precios al consumo (IPC) para el año. La propuesta es superior en casi un punto porcentual al acuerdo previo con EH Bildu y plantea un escenario de negociación más complejo debido a la postura conservadora de esta última formación en sus primeras ofertas.
Maider Etxebarria, quien lidera el Gabinete, ha resaltado su intención de mantener buenas relaciones con los grupos que han colaborado en la aprobación de las ordenanzas fiscales anteriores y los presupuestos, a pesar de la evidente distancia en las negociaciones actuales. En los últimos días, ha estrechado la mano a Elkarrekin y al PP para avanzar en el plan especial PERI del Casco Viejo, un movimiento que refleja su apertura a nuevos pactos.
Sin embargo, la propuesta incluye un aumento significativo en la tasa de basuras, que se estima en un 9,26%. Este incremento, que se traduce en un coste adicional de entre 10 y 15 euros al año para los ciudadanos, está motivado por la reciente contratación del servicio de limpieza, el cual ha alcanzado un coste récord de más de 38 millones de euros anuales. El concejal de Hacienda, Jon Armentia, ha indicado que este ajuste es necesario para cumplir con la Ley de Residuos 7/2022, que exige que las tarifas reflejen el coste real del servicio.
Este nuevo aumento en la tasa de basuras sigue a un incremento del 80% en las tarifas que se implementó hace dos años, lo que ha generado una percepción negativa entre los ciudadanos. La propuesta actual, que se discute en un contexto de tensiones políticas y demandas de austeridad, busca equilibrar las necesidades económicas del Ayuntamiento con las expectativas de los ciudadanos, quienes han expresado su descontento ante las subidas fiscales.
El PSE y el PNV, que actualmente gobiernan en minoría, han planteado incrementos en otras áreas, como la ayuda a domicilio, que podrían superar el IPC, alcanzando hasta un 5,9%. Estas propuestas reflejan una estrategia destinada a afrontar el aumento de costos en varios servicios públicos, aunque no están exentas de controversia.
Contexto: En los últimos años, la situación fiscal en Vitoria ha estado marcada por un aumento constante de tarifas y tasas, impulsado por la necesidad de financiar servicios esenciales. La normativa actual exige que las tarifas se ajusten a los costos reales, lo que ha llevado a las autoridades locales a revisar las ordenanzas fiscales de manera más frecuente. Las decisiones del Gobierno Local se producen en un contexto de creciente presión sobre los presupuestos municipales, mientras que los ciudadanos demandan transparencia y justificación en los incrementos propuestos.