La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido presentada como la candidata del cambio para liderar la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Durante un evento público interactivo, Díaz expuso su visión sobre la situación crítica que atraviesa la OIT, donde considera que la organización se encuentra arrinconada en el sistema internacional. Su principal contrincante es el actual director general, el togolés Gilbert F. Hounbgo, quien también busca la reelección, junto con otro candidato, el peruano Javier González-Olaechea.
Díaz subrayó que la OIT enfrenta una crisis de gran gravedad, acentuada por problemas de financiación que, a su juicio, no han sido correctamente gestionados. "Hay que arreglar el problema financiero, la gestión financiera que se ha hecho de esta crisis no ha sido correcta", afirmó, haciendo hincapié en la necesidad de diversificar las fuentes de ingresos. Propuso que bancos regionales de inversión podrían contribuir con entre 40 y 45 millones de euros, similar a lo que aportan a otras organizaciones multilaterales como la OMS o la FAO.
En su intervención, la ministra también mencionó que la retirada de fondos por parte de países como Estados Unidos no justifica la crisis actual de la OIT, destacando que otros organismos multilaterales han sabido adaptarse mejor a recortes similares. Además, Díaz planteó la necesidad de mejorar la productividad global, que ha mostrado un descenso, sugiriendo que la recuperación de esta podría lograrse a través de la implementación de inteligencia artificial, siempre bajo un control humano adecuado.
Después del acto de hoy, los candidatos tendrán que presentarse en audiencias privadas ante el consejo de administración de la OIT el 9 de noviembre. La elección del nuevo director general se llevará a cabo mediante votación secreta el 16 de noviembre. Aunque se espera que el nuevo director asuma el cargo, la toma de posesión no ocurrirá de inmediato, sino que está programada para octubre del año siguiente.
Contexto: La OIT, establecida en 1919, tiene como objetivo promover el trabajo decente y los derechos laborales a nivel mundial. En los últimos años, ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo recortes de financiación y la creciente presión por parte de diversos gobiernos. La elección del nuevo director general es crucial, dado el papel central de la OIT en la defensa de los derechos laborales y la promoción de estándares de trabajo en un contexto económico global cambiante. La candidatura de Díaz representa un intento de revitalizar la organización y abordar problemas financieros críticos que afectan su funcionamiento.