La normativa europea sobre sostenibilidad está transformando la forma en que las grandes empresas deben gestionar su impacto ambiental y social. A partir del 1 de enero de 2027, el Reglamento Delegado (UE) 2026/1560 impondrá un límite en las exigencias de información que estas compañías pueden solicitar a sus proveedores más pequeños. Esta medida surge como respuesta a la presión que las pequeñas y medianas empresas (pymes) han enfrentado al ser constantemente requeridas por sus clientes para proporcionar datos sobre sostenibilidad, a pesar de no estar obligadas a presentar informes formales.
El pasado 21 de septiembre se publicó este reglamento, que busca aliviar la carga sobre las pymes que forman parte de las cadenas de suministro de grandes corporaciones. Según la Comisión Europea, las empresas con más de 1.000 trabajadores no podrán exigir a sus proveedores que tengan menos de esta cifra información que exceda los límites establecidos por la nueva norma. Esta decisión se basa en la Directiva 2013/34/UE, que regula la presentación de información sobre sostenibilidad.
El reglamento también especifica una lista de datos concretos que pueden ser solicitados, limitando así la cantidad de información que las grandes empresas pueden requerir. Entre los datos incluidos se encuentran el consumo total de energía, las emisiones brutas estimadas de gases de efecto invernadero y la captación total de agua. Estas medidas están diseñadas para fomentar una mayor responsabilidad y transparencia en la cadena de suministro, mientras se protegen a las pymes de cargas excesivas.
Este cambio normativo tiene un impacto significativo en la dinámica de las relaciones comerciales entre grandes empresas y sus proveedores. A medida que las grandes corporaciones buscan cumplir con las exigencias de sostenibilidad, la presión sobre las pymes ha sido cada vez mayor. Ahora, con la implementación de este reglamento, se establece un marco más equilibrado que reconoce la capacidad y los recursos limitados de estos pequeños negocios.
La regulación no solo aborda las necesidades de las pymes, sino que también busca mejorar la calidad de la información sobre sostenibilidad que se reporta en toda la cadena de valor. Al limitar las exigencias, se espera que las grandes empresas se concentren en la recopilación de datos más relevantes y significativos, evitando la recopilación excesiva de información que puede ser onerosa y poco práctica para los proveedores más pequeños.
Contexto: La creciente preocupación por el cambio climático y la sostenibilidad ha llevado a la Unión Europea a implementar regulaciones más estrictas sobre la responsabilidad ambiental de las empresas. La Directiva 2013/34/UE establece un marco para la presentación de informes sobre sostenibilidad, lo que ha impulsado a las grandes empresas a adoptar prácticas más responsables. Con este nuevo reglamento, la Comisión Europea busca equilibrar la necesidad de transparencia con la protección de las pequeñas empresas, facilitando su inclusión en las cadenas de suministro sostenibles.