La Comisión Europea ha presentado nuevas concesiones para atender las demandas de los agricultores, con el fin de facilitar la aprobación del acuerdo comercial con Mercosur. Este acuerdo ha enfrentado obstáculos durante años, especialmente por la oposición de Francia e Italia, que han mostrado preocupación por el impacto en sus sectores agrícolas.
El gobierno italiano, bajo la dirección de Giorgia Meloni, está cerca de ofrecer su apoyo, pero ha enfatizado la necesidad de asegurar estándares comerciales equitativos y protecciones para la producción agrícola local. Condiciones como controles rigurosos sobre las exportaciones sudamericanas y el cumplimiento de normativas sobre pesticidas prohibidos son esenciales para su aprobación. Se espera que la decisión se tome el 7 de enero de 2026.
Por su parte, Francia también ha expresado preocupaciones similares, y su presidente Emmanuel Macron ha tenido en cuenta las quejas de los agricultores, quienes han reactivado protestas ante el temor de una inundación de productos agrícolas de Sudamérica. Otros países de la UE, como Hungría, Irlanda y Austria, han mostrado reservas, mientras que Alemania y España apoyan firmemente el acuerdo.