Barry Pollack, socio del bufete Harris St. Laurent & Wechsler, ha sido seleccionado por Nicolás Maduro para su defensa legal en Estados Unidos. Con más de 30 años de trayectoria, Pollack se ha especializado en casos complejos de delitos de cuello blanco, enfrentándose a la maquinaria gubernamental estadounidense.
Su experiencia como Auditor Público Certificado (CPA) le proporciona herramientas clave para desmantelar acusaciones relacionadas con finanzas y corrupción, que son el núcleo del caso contra el mandatario venezolano. Antes de asumir la defensa de Maduro, su éxito más notable fue la negociación que permitió la liberación de Julian Assange, evitando su extradición y condena por espionaje.
Pollack tiene un historial en revertir condenas que parecían definitivas, como en el caso de Enron, donde logró la absolución de un exejecutivo tras múltiples juicios. También representó a Martin Tankleff, un condenado erróneamente, logrando que se anulara su condena y obteniendo una indemnización de 13,4 millones de dólares.