Los futuros del DOW JONES han caído un 1,08%, alcanzando los 48.446,20 puntos, mientras que el S&P 500 ha bajado un 1,01% hasta 6.809,70 puntos. Asimismo, los futuros del NASDAQ 100 han experimentado una disminución del 1,33%, situándose en 24.628,50 puntos. Este desplome se produce tras un complicado mes de febrero, donde la incertidumbre sobre el comercio global y la inteligencia artificial han generado inquietud en los mercados.
A pesar de que el DOW JONES logró cerrar febrero con una ligera subida del 0,17%, el S&P 500 perdió un 0,86% y el NASDAQ cayó un 3,38%, su peor desempeño desde marzo del año anterior. La reciente escalada de tensiones en Oriente Medio, tras los ataques de EEUU e Israel que resultaron en la muerte del ayatolá Alí Jameneí, ha intensificado los temores de un conflicto prolongado, lo que añade más presión a un mercado ya frágil.
Los inversores, preocupados por el impacto de la guerra, han sido advertidos por analistas de Barclays y Citi sobre la posibilidad de una mayor volatilidad en el futuro. La situación actual, junto con el aumento del gasto en inteligencia artificial, podría tener repercusiones a corto plazo, aunque la duración de su efecto en los mercados bursátiles es incierta.