En 2025, la producción de crudo en Alberta alcanzó los 4,1 millones de barriles diarios, representando el 80% del total en Canadá. Esta cifra ha reavivado el debate sobre un posible referéndum de independencia en la provincia, que es más grande que la Península Ibérica pero con una población inferior a la de la Comunidad Valenciana.
La situación ha generado preocupaciones en el país, especialmente tras el apoyo ideológico de EEUU al movimiento independentista albertano, similar a lo que ocurrió con Quebec. La motivación detrás de este nacionalismo se centra en el acceso a recursos petroleros y la oposición a las políticas medioambientales canadienses.
Por otro lado, el mercado de bienes raíces en Harare, Zimbabue, está viendo un aumento de interés por parte de millonarios europeos. Estos están invirtiendo en propiedades en zonas como Highlands, atraídos por la posibilidad de adquirir propiedades sin impuestos y por los recursos minerales del país, a pesar de los problemas de infraestructura y escasez de agua.
El cambio de enfoque de China hacia inversiones más amplias en África también está moldeando esta tendencia, sugiriendo un interés que va más allá de la extracción de recursos.