El interés del mercado se ha desplazado hacia empresas menos conocidas, pero esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial. Compañías que fabrican memorias HBM, semiconductores y redes ópticas están ganando relevancia a medida que se incrementa la inversión en capacidades de cálculo y centros de datos. Este cambio no solo indica una rotación en el liderazgo bursátil, sino también una ampliación del número de empresas que se benefician de la revolución de la IA.
Las gestoras de fondos, como Ibercaja Gestión, han identificado este fenómeno en una reciente presentación para sus clientes. Según su equipo de análisis, el mercado entra en una nueva fase donde la atención se desplaza de los grandes desarrolladores de infraestructura digital hacia aquellas compañías que proporcionan la infraestructura necesaria para su expansión. Este enfoque permite a los inversores reconocer el valor en empresas que anteriormente pasaban desapercibidas.
El aumento en la inversión en centros de datos está generando una creciente demanda de componentes clave, como memorias, procesadores y redes ópticas. Este contexto es favorable para que los inversores dirijan su atención a empresas tecnológicas que suministran la infraestructura necesaria, más allá de las grandes plataformas digitales que dominaban antes el panorama. Esta estrategia se alinea con la conocida idea de invertir en los "picos y palas" de una revolución tecnológica, es decir, en quienes proporcionan las herramientas para el crecimiento, no solo en quienes desarrollan los productos finales.
El impacto de este cambio en la cadena de valor de la inteligencia artificial se refleja en el comportamiento del mercado estadounidense, donde el peso de los fabricantes de semiconductores está aumentando considerablemente. Este fenómeno indica que los inversores están adaptándose a la nueva realidad del sector, buscando oportunidades en áreas que antes no consideraban. La infraestructura de cómputo se perfila como uno de los motores estructurales clave que seguirán impulsando el mercado en los próximos años.
Conforme avanza esta transición, es evidente que la diferenciación en el mercado no radica solo en la tecnología, sino en la capacidad para identificar cuáles eslabones de la cadena de valor capturarán una mayor parte del crecimiento. Así, las empresas que facilitan la expansión de la inteligencia artificial están tomando protagonismo, lo que podría transformar la dinámica de inversión a largo plazo.
Contexto: El interés creciente por la inteligencia artificial se ha intensificado en los últimos años, impulsado por avances en tecnología y un aumento en la demanda de servicios digitales. Empresas como Nvidia y AMD han liderado el desarrollo de procesadores para la IA, pero ahora el foco se amplía hacia los proveedores de infraestructura. Este cambio es relevante para España, donde el sector tecnológico está en auge y se espera que la inversión en infraestructura digital siga creciendo, reflejando una tendencia global hacia la digitalización y la automatización.