Un reciente informe de economistas de Brookings y la Reserva Federal indica que la inteligencia artificial (IA) podría reducir el déficit nacional estadounidense de manera limitada. Aunque se estima que la IA podría contribuir a disminuir el déficit anual del 6% del PIB al 2% para 2036, ahorrando así 2,2 billones de dólares, más de la mitad de esos ahorros podrían verse anulados debido a la disrupción que genera.
La deuda nacional de EE. UU. superó los 39 billones de dólares en mayo, lo que ha llevado a un creciente debate sobre la necesidad de reformas fiscales. Sin cambios significativos en las políticas del Congreso, el déficit podría agotar los fondos de la Seguridad Social y Medicare en los próximos años, aumentando la presión sobre el gobierno para implementar recortes o aumentos de impuestos.
A pesar de las proyecciones optimistas sobre los beneficios de la IA en la productividad, se advierte que la solución no es tan sencilla. Los expertos sugieren que se necesitarán aumentos de impuestos o recortes en prestaciones sociales junto con mejoras en la eficiencia administrativa de programas de salud para afrontar el desafío fiscal.