Javier Molina, conductor del foro 'Activos digitales', destacó que la tokenización implica transformar derechos como la propiedad y el uso en información que puede ser registrada y ejecutada por una infraestructura digital. Cuando los inversores adquieren acciones a través de sus dispositivos móviles, existe una cadena de intermediarios y procesos de compensación y liquidación. La propuesta de la tokenización es un registro compartido de propiedad que permite instrucciones automatizadas y el intercambio simultáneo del activo y el pago, lo que se traduce en una reducción de tiempos, costes y riesgos.
A pesar de las ventajas, la eliminación de intermediarios no elimina la necesidad de confianza. Esta se traslada hacia aspectos como el código, la custodia, la identidad digital y la gobernanza de las redes. Un aspecto crucial es que el activo y el dinero deben moverse de manera conjunta; la tokenización de un bono no sería efectiva si los fondos para adquirirlo permanecen en otra infraestructura.
Actualmente, las stablecoins, los depósitos bancarios tokenizados y el dinero de bancos centrales están en competencia por el espacio que representa el movimiento eficiente de valor. Las stablecoins permiten transferir valor a través de redes programables, aunque plantean inquietudes sobre liquidez y supervisión. Por otro lado, los depósitos tokenizados ofrecen programabilidad pero siguen dentro del sistema bancario tradicional.
La discusión no se limita a elegir el medio de pago más eficiente. También implica cuestiones fundamentales sobre quién custodia el dinero, quién proporciona liquidez y quién intermedia el ahorro. La tokenización tiene el potencial de cambiar la estructura del mercado sin necesariamente alterar el control de los actores actuales en el sistema financiero.
La posibilidad de negociar activos tokenizados de manera continua implica que el mercado puede operar las 24 horas, aunque esto no garantiza liquidez permanente. Durante periodos de baja participación, pueden surgir diferencias de precios más amplias y fluctuaciones inesperadas. Este tipo de negociación constante también requiere adaptaciones en la supervisión, gestión de riesgos y atención al cliente.
Contexto: La tokenización está ganando relevancia en el contexto financiero actual, donde instituciones y empresas buscan formas de modernizar sus operaciones. En España, el Banco Central Europeo ha mostrado interés en la digitalización del euro, lo que podría influir en la evolución de las criptomonedas y activos tokenizados. Además, la creciente adopción de la tecnología blockchain por parte de diversas empresas ha llevado a una mayor discusión sobre las implicaciones de estos cambios en el sistema financiero global y local.