La ministra de Finanzas de Suiza, Karin Keller-Sutter, ha expresado su desacuerdo con la reciente votación de la Comisión de Asuntos Económicos y Tributarios del Consejo de los Estados, donde se busca disminuir los requisitos de capital que enfrentan los grandes bancos. Esta propuesta se enmarca en la Ley Bancaria y la Ordenanza de Adecuación de Capital, que aún se encuentra en trámite legislativo. El objetivo de la ley es que las entidades consideradas de riesgo sistémico en Suiza respalden el 100% de su capital CET1 a sus filiales en el extranjero, una medida diseñada para prevenir situaciones similares a la crisis que afectó a Credit Suisse en 2023.
Por otro lado, UBS, el banco más importante de Suiza, ha manifestado su oposición a esta legislación en varias ocasiones, argumentando que reduciría su competitividad frente a otros bancos y tendría un impacto negativo en la economía suiza. La moción aprobada por la Comisión propone una rebaja de estos requisitos hasta el 50% del CET1, permitiendo que la otra mitad se cubra con bonos contingentemente convertibles, conocidos en el ámbito financiero como ‘CoCos’. Esta modificación representaría una significativa disminución en las exigencias que el Gobierno suizo busca implementar.
El comunicado emitido tras la votación señala que «la propuesta del Consejo Federal estipula que los bancos de importancia sistémica establecidos en Suiza deben cubrir todas sus participaciones en filiales extranjeras con capital de nivel 1 común (CET1)». Sin embargo, desde la perspectiva de la Comisión, esta regulación limita severamente la competitividad de UBS y, como consecuencia, perjudica la economía del país. Con un resultado de siete votos a favor, cuatro en contra y dos abstenciones, la Comisión instó al Gobierno a renunciar completamente a la regulación legal sobre la suficiencia de capital para inversiones extranjeras, sugiriendo que esta responsabilidad se mantenga bajo el control del Consejo Federal, tal como se realiza en la actualidad.
La mayoría del comité considera que las regulaciones propuestas son excesivamente estrictas, aunque alineadas con los estándares internacionales y comparables a los de la Unión Europea y el Reino Unido. El documento publicado afirma que la solución ofrecida es apropiada para el mercado y viable, permitiendo que UBS mantenga su competitividad en un entorno financiero complicado.
Contexto: La situación de UBS y Credit Suisse ha sido crítica en los últimos años, especialmente tras la crisis de 2023 que llevó a la intervención del Gobierno suizo. En respuesta a estas dificultades, el Consejo Federal ha estado revisando las normativas bancarias, buscando un equilibrio entre la estabilidad del sistema financiero y la competitividad de los bancos suizos. Las decisiones en torno a la regulación del capital son cruciales para el futuro del sector bancario en Suiza, especialmente en un contexto de creciente incertidumbre económica global.