El optimismo en el mercado ha alcanzado un nuevo pico, impulsado por las expectativas de un crecimiento económico más sólido. En julio, el Bull & Bear Indicator de la Fund Manager Survey de BofA se situó en 9,4 puntos, marcando el nivel más alto desde febrero y señalando un optimismo extremo entre los gestores globales. Este cambio se asocia con la continuidad de las inversiones en inteligencia artificial y la expectativa de que la Reserva Federal de EE.UU. mantenga una política monetaria acomodaticia.
La encuesta, realizada a principios de julio, muestra que los niveles de liquidez en las carteras han disminuido del 4,1% al 3,6%, un porcentaje considerablemente bajo. Además, el sobrepeso en renta variable estadounidense ha alcanzado su nivel más alto desde diciembre de 2024. Sin embargo, este optimismo podría verse afectado por la evolución de las tensiones geopolíticas, especialmente tras el reciente acuerdo provisional entre EE.UU. e Irán y el posterior aumento de las hostilidades en la región.
El aumento de la confianza en la economía global es notable, ya que en julio el 21% neto de los encuestados predice un fortalecimiento del crecimiento. Un récord del 54% espera un escenario de "no landing", mientras que el 39% anticipa un "soft landing" y solo el 2% considera probable un "hard landing". Por otro lado, las expectativas de inflación han caído a su nivel más bajo desde enero de 2025, y la previsión del precio del petróleo ha disminuido de 86 a 71 dólares por barril.
En cuanto a la política monetaria, el 83% de los encuestados no prevé un aumento de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal antes de las elecciones de mitad de mandato en EE.UU., lo que refuerza la visión de que el banco central mantendrá su postura actual. Sobre el resultado electoral, el 44% anticipa que la Cámara de Representantes tendrá mayoría demócrata, mientras que el 27% espera que los demócratas controlen ambas cámaras del Congreso.
La inteligencia artificial se ha convertido en un foco importante de atención, concentrando tanto oportunidades como riesgos, con un 82% de los gestores reconociendo su impacto en el futuro económico. Este sector presenta un potencial significativo para el crecimiento, aunque también plantea desafíos que deben ser gestionados adecuadamente.
Contexto: La economía española ha mostrado signos de resiliencia en medio de un panorama global incierto. La influencia de la política monetaria del BCE y la evolución de los mercados internacionales son fundamentales para entender la situación actual. Además, la transición hacia la digitalización, impulsada por la inteligencia artificial, está transformando diversos sectores, generando tanto oportunidades de inversión como retos para las empresas. La situación geopolítica, especialmente en Oriente Medio, sigue siendo un factor clave que puede alterar las expectativas económicas en el corto plazo.