Los fondos Next Generation de la Unión Europea han movilizado un total de 750.000 millones de euros para impulsar la transformación de las economías de los Estados miembros tras la pandemia. Este programa, creado como parte de la recuperación económica tras la crisis provocada por la Covid-19, está llegando a su fin, lo que genera incertidumbre sobre el futuro económico de los países involucrados.
En España, se están evaluando los resultados de la inversión de estos fondos para determinar si realmente han logrado provocar una transformación estructural en la economía. A lo largo de los últimos cinco años, se han analizado datos y conclusiones que permiten valorar el impacto de estas ayudas europeas.
La caducidad del plan plantea interrogantes sobre la capacidad de la economía española para sostenerse sin el respaldo de la UE. La evaluación continua de estos fondos es crucial para entender cómo han sido utilizados y qué resultados han generado en el contexto nacional.