El DOW JONES Ind Average cerró esta semana con una caída del 0,13%, finalizando en 46.504 puntos, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq lograron terminar en positivo, con incrementos del 0,11% y 0,18% respectivamente. La tensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán ha sido un factor influyente, con declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump prometiendo un ataque contundente contra Irán.
Por otra parte, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní ha informado sobre un nuevo protocolo establecido con Omán para gestionar el tráfico en el Estrecho de Ormuz. En el sector energético, el precio del combustible para aviones ha aumentado un 100%, afectando a las acciones de las aerolíneas. Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, indicó que las refinerías en Asia han reducido su capacidad de producción debido a la escasez de crudo, exacerbando la situación del suministro.
Adicionalmente, las restricciones en las exportaciones de productos refinados por parte de China, Corea, Tailandia y Pakistán han complicado aún más el panorama. En el ámbito corporativo, Ford Motor ha reportado un inicio de año complicado, con una disminución del 8,8% en las ventas de vehículos en EE. UU. en el primer trimestre, comparado con el año anterior. Las ventas de las camionetas Ford F-Series, el modelo más vendido, cayeron un 16% en el mismo periodo.