El informe "Global Energy Weekly" de Bank of America revela que el sector energético de Estados Unidos enfrenta un cambio irreversible provocado por el auge tecnológico de los centros de datos. Actualmente, estas instalaciones representan aproximadamente el 4% de la carga eléctrica total del país, y se espera que esta cifra se duplique para 2030, alcanzando el 8% de la capacidad de la red nacional.
A pesar del aumento en las facturas de electricidad y la oposición política en varias regiones, la demanda eléctrica seguirá creciendo. En este contexto, Bank of America anticipa un impacto positivo en la demanda de gas natural, especialmente en el mercado del Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT), durante las horas de menor consumo.
El gas natural se considera esencial para estabilizar el sistema eléctrico, equilibrando las fluctuaciones de la energía solar. Fuera de Texas, el aumento del consumo eléctrico también está afectando la interconexión PJM, donde los precios de la energía han subido debido a la presión sobre las capacidades operativas, obligando a las empresas a recurrir a centrales térmicas menos eficientes basadas en combustibles fósiles.