La compra de viviendas para inversión ha experimentado un notable descenso, cayendo del 56% en 2025 al 21,9% en la actualidad, según el VII Barómetro hipotecario de Asufin. Este cambio de tendencia se produce en un contexto donde los precios de las viviendas no solo se mantienen, sino que se prevé un aumento del 10% para 2026 tras un incremento del 11% en el año anterior.
En contraste, el interés por adquirir una vivienda habitual ha crecido significativamente, pasando del 10,3% al 37,9% en el mismo periodo. Este giro en las motivaciones de compra refleja un cambio en la percepción del mercado tras años de fuerte inversión en propiedades.
La disminución de la rentabilidad de los alquileres y el riesgo asociado han influido en esta decisión, especialmente después de que en 2022 solo el 22% de los compradores optara por la inversión. Este año, el 49% lo hizo, alcanzando un 51% en 2024 antes de caer drásticamente.
Además, el crédito hipotecario vio un aumento del 6,3% en enero, según datos del INE, lo que sugiere un continuo interés en el sector a pesar de los cambios en las motivaciones de compra.