Las expectativas de crecimiento para el sector de infraestructuras han sido impactadas negativamente por la disrupción geopolítica y la volatilidad en los mercados energéticos. Según el informe de DWS, titulado Infrastructure Strategic Outlook 2026, correspondiente a la primera mitad del año, la normalización de los tipos de interés se ha visto retrasada, lo que implica que los costos de financiación se han incrementado y las valoraciones están bajo presión.
Aunque la clase de activo de infraestructuras demuestra una notable capacidad de resistencia, DWS señala que las rentabilidades esperadas serán más moderadas. Esto se debe a que la demanda defensiva y la exposición a necesidades esenciales que caracterizan a estos activos no son suficientes para garantizar rendimientos atractivos si se adquieren a precios excesivos o si dependen de proyecciones de crecimiento poco realistas.
El informe destaca que el precio se ha convertido en un factor central en las decisiones de inversión. En este contexto, los tipos de interés son considerados una de las principales presiones que enfrenta el sector. DWS advierte que el aumento de los tipos encarece las adquisiciones, incrementa el costo de refinanciar deudas y disminuye el valor presente de los flujos de caja futuros. Esto complica las negociaciones entre compradores y vendedores en cuanto a la valoración de los activos.
La situación actual del mercado ha llevado a una mejora gradual en la liquidez, pero las operaciones de inversión deben ahora satisfacer criterios más rigurosos. Aunque existe capital disponible y un interés inversor elevado, se requiere que las transacciones superen un filtro más exigente, donde la solidez del balance, los vencimientos de la deuda y la capacidad de generar flujo de caja han ganado relevancia en comparación con las narrativas sectoriales tradicionales.
DWS también aclara que tener inflación no garantiza una protección efectiva para las inversiones en infraestructuras. Las condiciones actuales exigen una selección más cuidadosa de los activos y un enfoque más prudente en la financiación y la gestión operativa para maximizar las oportunidades de rentabilidad.
Contexto: En los últimos años, el sector de infraestructuras ha sido visto como un refugio seguro para los inversores debido a su naturaleza defensiva. Sin embargo, factores como la elevada inflación y la incertidumbre económica global han modificado las dinámicas del mercado. Con la BCE manteniendo un enfoque cauteloso en la política monetaria, el interés por las infraestructuras podría verse afectado si los tipos de interés continúan en aumento. Las instituciones financieras se enfrentan a nuevos desafíos en la evaluación de proyectos, donde el equilibrio entre riesgo y rentabilidad se vuelve más complejo.