La democratización del acceso a activos inmobiliarios y de infraestructura permite a los inversores particulares diversificar sus carteras. Según Luis Arauna, director de inversiones de Arcano Partners, estos activos, conocidos como real assets, ofrecen estabilidad en tiempos de incertidumbre económica y están intrínsecamente vinculados a la inflación.
En una reciente masterclass del programa de Crescenta, Arauna explicó que invertir en infraestructuras no solo implica participar en proyectos esenciales como carreteras y puentes, sino también en iniciativas innovadoras relacionadas con la inteligencia artificial y la transición energética. Destacó la importancia de activos como estaciones de carga para vehículos eléctricos y centros de datos.
Aunque España tiene una tradición en la inversión inmobiliaria, los fondos de capital privado presentan oportunidades que la compra directa no puede igualar. Esta modalidad permite acceder a una variedad geográfica y de uso, incluyendo residencias de estudiantes en Oslo y hoteles en Tenerife, respaldada por una gestión profesional que maximiza el rendimiento de la inversión.