La CNMV ha confirmado su compromiso con la regulación de criptoactivos al adoptar las directrices de la ESMA, que establecen requisitos sobre las competencias del personal que asesora a inversores. Este marco normativo se enmarca dentro del reglamento MiCA, que busca homogeneizar los estándares en la Unión Europea.
Las nuevas exigencias requieren que el personal de las entidades que ofrecen servicios relacionados con criptoactivos tenga una formación adecuada y actualizada. Esto es vital en un mercado tan complejo y volátil, donde la asimetría de información puede representar un riesgo significativo para los inversores, especialmente en el segmento minorista.
La CNMV ha notificado su intención de cumplimiento dentro del plazo de dos meses establecido tras la publicación de la traducción oficial de las directrices por parte de la ESMA el 28 de enero de 2026. La implementación de estos criterios obligará a las entidades a revisar sus políticas internas de formación y certificación para asegurar que su personal cumpla con estos nuevos estándares.
Este avance es parte del despliegue gradual del reglamento MiCA, que introduce requisitos de transparencia y gobernanza en el sector de los criptoactivos, con el objetivo de proteger a los inversores y fomentar la confianza en el mercado.