La publicación del índice de Precios al Consumidor (IPC) ha generado un impacto significativo en los mercados de Wall Street. Para julio, se registró una tasa anual del 3,4%, alineada con las expectativas analistas y ligeramente inferior al 3,5% de junio. Como resultado, el índice DOW JONES Industrial Average cerró el miércoles con una caída del 0,04%, situándose en 53.770 puntos, mientras que el S&P 500 y el NASDAQ 100 experimentaron aumentos del 0,26% y 0,54%, alcanzando 7.748 y 26.588 puntos, respectivamente.
Los analistas ahora sugieren que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) probablemente mantendrá su política monetaria sin cambios. La gobernadora de la FED, Lisa Cook, quien aboga por no modificar las tasas de interés en la reunión de julio, indicó que está dispuesta a actuar si no se observan señales de disminución de la inflación a corto plazo. No obstante, también advirtió que consideraría el impacto de un aumento en las tasas sobre la estabilidad del mercado laboral, sugiriendo que tal medida podría no ser necesaria debido a la presencia de factores desinflacionarios.
La postura de Cook refleja la opinión de la mayoría de los miembros con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), quienes actualmente prefieren mantener las tasas sin cambios. Entre estos miembros se encuentran el presidente de la FED, Kevin Warsh, así como los gobernadores Michelle Bowman, Michael Barr, Jay Powell y Chris Waller, además del vicepresidente Philip Jefferson.
Por otro lado, el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz ha generado controversia tras declaraciones del gobierno de Estados Unidos que contradicen la información sobre niveles de navegación en esta vía crucial. A pesar de que Donald Trump sostiene que tienen el “control total” del estrecho, informes de Kplet sugieren bajos niveles de actividad. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que su gobierno cuenta con los “mejores datos disponibles” y que muchas empresas privadas tienden a subestimar el número de barcos que transitan por esta área, debido a que algunos lo hacen de manera clandestina.
Wright agregó que las exportaciones totales de energía del Golfo Pérsico, por vía marítima y oleoductos, promedian actualmente alrededor de 15 millones de barriles diarios. Esta cifra contrasta con los datos proporcionados por rastreadores privados, quienes a menudo indican las dificultades para contabilizar adecuadamente el tráfico clandestino en el estrecho.
Contexto: En los últimos meses, la economía estadounidense ha mostrado señales de estabilidad con una inflación controlada, lo que ha llevado a la FED a mantener las tasas de interés en niveles históricos bajos. Esto es relevante para España, donde el comportamiento de la economía estadounidense puede influir en decisiones del Banco Central Europeo (BCE) y en las expectativas del mercado. Además, la situación en el estrecho de Ormuz es crucial para las exportaciones de petróleo, lo que impacta en los precios de la energía a nivel global, afectando de manera directa la economía española.