La gestora de fondos BlackRock ha reportado unos ingresos de 6.700 millones de dólares en su último informe, superando las expectativas de analistas que esperaban 6.463 millones. El beneficio neto interanual creció un 46%, alcanzando 2.200 millones de dólares, lo que refleja su capacidad para mantener la rentabilidad en un entorno de mercado volátil.
A finales de marzo de 2026, los activos gestionados por BlackRock se situaron en 13,89 billones de dólares, una ligera disminución respecto a los 14,04 billones del cierre de 2025. Esta caída se atribuye a la volatilidad de los índices bursátiles, como el S&P 500, que sufrió un retroceso del 4,3% en el trimestre, pero la firma consiguió captar 130.000 millones de dólares en entradas netas durante el mismo periodo.
La plataforma de ETFs iShares fue clave en este crecimiento, registrando entradas netas récord de 132.000 millones de dólares en el primer trimestre. Larry Fink, CEO de BlackRock, señaló que los inversores están ajustando sus carteras hacia activos internacionales y de precisión, lo que ha permitido duplicar las comisiones generadas por nuevos activos.