El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) ha ampliado la línea de financiación Agroliquiditat con una inyección adicional de 40 millones de euros. Esta medida, presentada el 18 de septiembre de 2026 en Alcarràs por el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, y la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, está dirigida a autónomos y empresarios del sector agrario para facilitar sus inversiones.
Desde su creación, la línea Agroliquiditat ha permitido la concesión de 211 millones de euros a 2.561 profesionales del sector agrícola. Los préstamos tienen un tipo de interés fijo del 1,90%, y se ofrecen bonificaciones del 0,95% para jóvenes de hasta 40 años. Aunque el tipo de interés de referencia se sitúa en el 3,80%, la aportación de 11,63 millones de euros del Departamento de Agricultura permite reducir este interés en un 50% en el tramo general y en un 75% para los jóvenes.
El período de devolución de estos préstamos puede extenderse hasta seis años, y los solicitantes tienen la posibilidad de pedir entre 10.000 y 100.000 euros. Además, Ordeig ha anunciado nuevas ayudas para el sector agrario que suman más de 9 millones de euros, de las cuales 5 millones están destinadas a explotaciones de la zona del Fondo de Transición Nuclear y 4 millones para entidades agrarias afectadas por la dana del 2024 y la mala campaña de la pera.
Asimismo, se ha establecido una nueva línea de ayudas, dotada con 360.000 euros, enfocada en comunidades de regantes que han sufrido episodios climáticos adversos. Esta iniciativa tiene como objetivo apoyar las actuaciones e inversiones necesarias para la recuperación y el mantenimiento de las infraestructuras de riego.
En relación a las movilizaciones que las agrupaciones Asaja, COAG y POSTÍN tienen previsto convocar en toda España para protestar por el aumento del precio del gasóleo, Ordeig ha señalado que el Ministerio de Agricultura ya está trabajando en una nueva línea de apoyo al sector.
Contexto: En los últimos años, el sector agrícola en España ha enfrentado múltiples desafíos, incluidos cambios climáticos y fluctuaciones de precios en insumos esenciales. La financiación pública, como la línea Agroliquiditat, juega un papel crucial en la sostenibilidad de este sector, permitiendo a los profesionales adaptarse a condiciones adversas. Las ayudas anunciadas buscan mitigar el impacto de las crisis recientes y son parte de un esfuerzo más amplio por parte del Gobierno para apoyar a los agricultores en sus necesidades financieras y operativas.