España presenta una notable carga impositiva sobre el ahorro, que se sitúa en un 40% por encima de la media de la Unión Europea. Según un análisis realizado por el Instituto de Estudios Económicos (IEE), que está vinculado a la CEOE, la tributación efectiva sobre productos de ahorro como depósitos y acciones es considerablemente más alta que en otros países europeos. En particular, la presión fiscal en España se eleva al 29% para las acciones, lo que representa siete puntos más que el promedio europeo.
La tributación efectiva sobre los productos de ahorro, que incluye depósitos, acciones y planes de pensiones, alcanza el 22% en España, comparado con el 14% de la media en la Unión Europea. Esta diferencia se acentúa en el caso de las ganancias de capital, donde el tipo máximo en el país es del 30%, frente al 18% aplicado en los Estados miembros de la UE. Esta situación resalta la elevada presión fiscal que sufren los ciudadanos españoles que optan por ahorrar.
Los instrumentos de ahorro considerados más conservadores, como los depósitos y los bonos públicos, también están sujetos a una fuerte carga impositiva. La tributación efectiva sobre estos productos se encuentra en torno al 30%. Además, la carga impositiva sobre los fondos de inversión se sitúa en un 27%, que es seis puntos más alto que el promedio comunitario.
El estudio, que ha contado con la colaboración de la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA España), revela que España se posiciona entre las diez regiones con los tipos máximos más elevados de impuestos aplicables a las ganancias de capital. La presión fiscal en el sistema español se encuentra 12 puntos por encima de la media de la Unión Europea. Este contexto fiscal afecta a los ahorradores y a la inversión en el país.
El informe también menciona que un cuarto de los países analizados, incluyendo a Bélgica, tienen una presión fiscal más baja en comparación con España. Esta situación ha llevado a un debate sobre la necesidad de reducir la carga impositiva sobre el ahorro en el país, que podría equipararse a los estándares europeos si se lograra reducir la tributación en un 40%.
Contexto: El sistema fiscal español ha sido objeto de críticas en los últimos años debido a su alta presión fiscal, que se sitúa alrededor del 37% del PIB. Esta carga impositiva afecta tanto a individuos como a empresas, generando un clima de preocupación sobre la competitividad del país en el ámbito europeo. En respuesta, se han propuesto diversas reformas fiscales para equilibrar las tasas impositivas y fomentar un entorno más favorable para el ahorro y la inversión.