La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha destacado la necesidad urgente de incrementar los ingresos de la Unión Europea durante una rueda de prensa en Cork, Irlanda, el pasado 3 de julio de 2026. Este llamado se produce en el contexto de la presidencia irlandesa del Consejo de la UE, que comenzó el 1 de julio y que se centrará en las complicadas negociaciones del Marco Financiero Plurianual para el periodo 2028-2034.
Von der Leyen advirtió que si no se implementan nuevos recursos propios ni se aumentan las contribuciones nacionales, será necesario realizar recortes significativos en el presupuesto, estimando que esto podría implicar una reducción del 40%, lo que equivaldría a unos 66.000 millones de euros anuales. Para abordar esta cuestión, la Comisión ha propuesto cinco nuevas tasas e impuestos, que incluyen un arancel climático y medidas sobre el tabaco y los residuos electrónicos no reciclados.
Asimismo, el Parlamento Europeo también ha presentado iniciativas que contemplan tres nuevos impuestos, uno de los cuales podría recaudar hasta 43.000 millones de euros mediante gravámenes a las empresas digitales. Estas propuestas, que afectan a gigantes tecnológicos estadounidenses, serán discutidas en las negociaciones presupuestarias, que ya se ven influenciadas por las demandas de recortes de los países del norte, especialmente de Alemania.