Desde el 1 de febrero, el mercado mayorista de carburantes en España se ha visto reducido a solo ocho operadores considerados «confiables» por el Ministerio de Hacienda. Las empresas seleccionadas son Repsol, Moeve, BP, Galp, Meroil, Grupo Disa, Esergui-AVIA y Dyneff. Casi 50 operadoras han quedado excluidas, a pesar de cumplir con los requisitos establecidos, lo que ha generado preocupaciones en el sector.
Expertos han señalado que esta decisión podría provocar un vacío en el mercado, dejando fuera a actores clave como Axoil y Hatta Energy, lo que representa más del 10% del mercado y podría afectar a miles de gasolineras independientes. La normativa, que busca un control más riguroso, ha sido criticada por su arbitrariedad y por el aumento de costes que podría traducirse en precios más altos en los surtidores.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lidera esta iniciativa, que ha suscitado la intención de algunas empresas afectadas de presentar reclamaciones, aunque son conscientes de que los procesos legales pueden prolongarse durante años. Los efectos inmediatos incluyen menos operadores con acceso a depósitos fiscales y un aumento en los costes financieros a lo largo de la cadena de suministro.