El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha anunciado su intención de implementar una serie de reformas fiscales si asume la presidencia de la región. Durante una reunión en Toledo con responsables de Hacienda de ayuntamientos gobernados por su partido, Núñez destacó la necesidad de un cambio en el sistema fiscal para mejorar el clima empresarial y el mercado laboral.
Entre sus propuestas se incluyen la eliminación del canon del agua, la deflactación de la tarifa del IRPF, y la reducción de impuestos sobre la compraventa de suelo industrial, así como la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones. El líder del PP argumenta que estas medidas son fundamentales para aliviar la carga fiscal sobre las familias y las pequeñas y medianas empresas, permitiendo así una mayor capacidad de consumo e inversión.
Núñez también enfatizó que su modelo de gobierno se inspira en comunidades autónomas como Madrid y Andalucía, donde las políticas fiscales más favorables han demostrado atraer inversiones y generar empleo. Según él, es necesario actuar para salir del "infierno fiscal" que actualmente enfrenta Castilla-La Mancha, lo que afecta negativamente a la inversión y al desarrollo de nuevas actividades económicas en la región.