Un informe reciente del Tribunal de Cuentas ha puesto de manifiesto múltiples irregularidades en las nóminas de altos directivos de varias empresas públicas, incluyendo Paradores y Loterías del Estado. Estas anomalías abarcan la existencia de retribuciones no especificadas en los contratos laborales, así como salarios en especie, como seguros médicos, que carecen de justificación en las nóminas.
Las nóminas se presentan de manera fragmentada, lo que dificulta su fiscalización y trazabilidad. Además, el organismo fiscalizador ha señalado que la información proporcionada por estas empresas al Ministerio de Hacienda no se corresponde con las cantidades efectivamente percibidas por sus directivos. Esta discrepancia genera preocupaciones sobre la transparencia y la adecuada gestión de los recursos en el sector público.
A pesar de las recomendaciones del Tribunal de Cuentas y el creciente escepticismo de la sociedad hacia los procesos de selección de personal en estas entidades, el Ministerio de Hacienda, liderado por la ministra María Jesús Montero, no ha tomado medidas significativas para mejorar el control de estas nóminas. La falta de adaptación de los contratos a la realidad de los puestos directivos también ha sido objeto de crítica en el informe.