Más de 2.300 millones de euros dejaron de ser recaudados por el Gobierno español debido a un error técnico en la redacción de la enmienda del Impuesto Temporal de Solidaridad sobre las Grandes Fortunas. Este fallo, reconocido en un informe interno del Ministerio de Hacienda, benefició a grandes patrimonios de comunidades como Madrid, Andalucía y Galicia, permitiéndoles reducir hasta un 80% su carga fiscal.
El impuesto, diseñado para que los individuos con un patrimonio superior a tres millones de euros contribuyeran más, no alcanzó las metas esperadas tras su implementación a finales de 2022. El Gobierno había proyectado recaudar cerca de 1.500 millones de euros anuales, pero en su primer año solo se lograron 631 millones de euros de los más de 12.000 contribuyentes que lo presentaron.
La deficiencia en la técnica legislativa permitió que ciertos contribuyentes descontaran cantidades ya bonificadas en sus respectivas comunidades, lo que contravino el objetivo inicial del impuesto. La situación ha suscitado preocupaciones sobre la viabilidad del impuesto y las dificultades para su aplicación efectiva.