Los precios de la gasolina en España han alcanzado niveles similares a los de marzo, marcando cinco semanas consecutivas de incrementos. Desde julio, el encarecimiento total de los carburantes ha sido del 20%. Este aumento ocurre en agosto, un mes caracterizado por un alto volumen de desplazamientos por carretera, lo que afecta directamente a los conductores que necesitan llenar sus depósitos.
Actualmente, el precio medio de la gasolina en las estaciones de servicio españolas es de 1,707 euros por litro, según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Comparado con hace cinco meses, justo antes de que entraran en vigor las primeras medidas fiscales, el precio de la gasolina era de 1,796 euros por litro. Esto significa que actualmente se encuentra a 8,9 céntimos de alcanzar el máximo histórico registrado este año.
Desde el 1 de agosto, el descuento fiscal sobre el precio de los carburantes ha disminuido, pasando de 15 céntimos por litro en julio a 10 céntimos este mes. Este cambio se produce en un contexto donde los impuestos han subido, y en medio de un repunte de la inflación, que se sitúa en 3,5%, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El 21 de marzo, el Gobierno español aprobó una rebaja en el IVA de los carburantes, que pasó al 10%. Sin embargo, esta medida no fue bien recibida por Bruselas, que la consideró una posible distorsión del mercado. Como resultado, el Ejecutivo optó por una reducción en el Impuesto de Hidrocarburos, manteniendo el IVA en el 21%.
Con la llegada del mes de agosto, los conductores han notado un aumento de seis céntimos por litro en el coste de los carburantes. Llenar un depósito de gasolina o diésel ahora puede costar alrededor de 90 euros. La situación se complica aún más debido a las repercusiones de la guerra en Oriente Próximo, que continúan impactando los precios.
Contexto: A lo largo de los últimos años, los precios de los carburantes en España han experimentado fluctuaciones significativas, impulsadas por diversos factores, incluidos cambios en la política fiscal y la dinámica del mercado global de petróleo. La reducción del IVA y otros impuestos han sido respuestas a la presión inflacionaria, mientras que el conflicto en Oriente Próximo ha influido en la oferta y la demanda de combustible. Estas circunstancias son cruciales para los consumidores españoles, que se enfrentan a un panorama de precios crecientes en un momento de alta movilidad estival.