El Paquete Económico 2027, presentado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, presidenta de México, ha generado incertidumbre sobre la posible creación de nuevos impuestos para el año siguiente. Sin embargo, la presidenta ha afirmado que no se implementarán nuevos gravámenes, enfocándose en la lucha contra la evasión fiscal en lugar de aumentar la carga tributaria.
La entrega del paquete se realizó en la Cámara de Diputados y se prevé que la economía mexicana crezca entre 1,5% y 2,5% de forma real anual. La inflación se estima en 3,0% para finales de 2027, con un tipo de cambio proyectado de 18 pesos por dólar y una tasa de Cetes a 28 días del 6,0%.
En cuanto a los ingresos presupuestarios, se espera que sumen 9 billones 156,5 mil millones de pesos, lo que representa un incremento del 3,9% en términos reales en comparación con el cierre estimado para 2026. De este total, los ingresos tributarios alcanzarán 6 billones 263,9 mil millones de pesos, mientras que los ingresos petroleros serán de 984,5 mil millones de pesos y los ingresos no tributarios, 521,8 mil millones de pesos.
Además, se contempla que los recursos destinados a sectores clave como Educación, Salud, Ciencia y Seguridad también aumenten. La intención es fortalecer el marco tributario, especialmente en lo que respecta al ISR, y realizar actualizaciones a la Ley Federal de Derechos para mejorar la fiscalización y reducir la evasión y la elusión fiscal.
Las declaraciones de Sheinbaum se han centrado en garantizar que no habrá más aumentos en los precios de la gasolina, conocidos como gasolinazos, y en reafirmar que no se creará una nueva carga impositiva para los ciudadanos. Las medidas previstas buscan optimizar la recaudación sin afectar a los contribuyentes.
Contexto: El gobierno mexicano ha enfrentado desafíos económicos significativos en los últimos años, con un crecimiento que ha oscilado en torno al 1,0% en varios trimestres. La administración de Sheinbaum ha priorizado la creación de programas sociales y la mejora de los servicios públicos a través de un enfoque en la recaudación eficiente, en lugar de aumentar impuestos. Este enfoque se produce en un contexto de tensiones económicas internacionales y la necesidad de recuperar la confianza del sector empresarial en México.