La familia Lee, heredera del conglomerado Samsung, ha finalizado el pago de 12 billones de wones (alrededor de 8.100 millones de dólares) en impuestos de sucesiones, marcando un hito en Corea del Sur al ser la mayor cantidad jamás abonada por herencia en el país. Este desembolso se ha realizado en seis plazos anuales, comenzando en 2021, con el fin de gestionar la liquidez necesaria sin comprometer su control sobre el grupo.
Entre los miembros responsables de esta obligación fiscal se encuentran Lee Jae-yong, presidente de Samsung Electronics, y sus hermanas Lee Boo-jin y Lee Seo-hyun, líderes de Hotel Shilla y Samsung C&T, respectivamente. La familia tuvo que recurrir a préstamos significativos y a la venta de acciones de varias filiales para hacer frente a este pago.
El fallecimiento de Lee Kun-hee en 2020 dejó un vasto patrimonio que fue gravado con uno de los impuestos de sucesiones más altos del mundo, que puede alcanzar hasta el 50% en grandes fortunas. Con la liquidación de esta deuda tributaria, la familia no solo cumple con sus obligaciones fiscales, sino que también asegura su posición en el liderazgo de la compañía, cerrando así un capítulo de incertidumbre financiera.