La Comunidad de Madrid, bajo la dirección de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado una nueva reducción del IRPF que se implementará en el año 2027. Esta medida permitirá un ahorro global de 500 millones de euros anuales para los contribuyentes de la región, al bajar medio punto en cada uno de los cinco tramos de la tarifa autonómica.
Este recorte fiscal se enmarca en un contexto donde Madrid se presenta como la comunidad con un mayor crecimiento económico, empleo y PIB en el país. El modelo de bajos impuestos promovido por el gobierno regional contrasta con las políticas de otras comunidades autónomas, como Asturias y Cataluña, que imponen una presión fiscal más alta.
La iniciativa de Ayuso se produce en medio de un debate sobre la reforma de la financiación autonómica, impulsada por Pedro Sánchez y María Jesús Montero. Este plan contempla la posibilidad de que comunidades como Cataluña reciban mayores fondos, lo que ha generado críticas sobre la penalización de aquellas regiones que han optado por reducir impuestos, como es el caso de Madrid.