El Govern balear ha decidido movilizar 160 millones de euros en medidas fiscales y ayudas directas para mitigar la crisis económica derivada de la guerra en Oriente Próximo. Este paquete, aprobado el 1 de abril de 2026, tiene como objetivo proteger a las empresas locales y preservar los puestos de trabajo, evitando que el aumento de costes impacte en la cesta de la compra de las familias en Baleares.
Entre las medidas, se incluyen 75 millones de euros en líneas de crédito para apoyar la liquidez de empresas y autónomos a través de ISBA, y 36,75 millones de euros en ayudas directas dirigidas a los sectores más perjudicados. El sector primario recibirá 13,5 millones de euros para abordar diversos desafíos, incluyendo inversiones agrarias y el aumento de los precios de los fertilizantes.
El vicepresidente balear, Antoni Costa, ha expresado la esperanza de que el decreto ley sea convalidado sin problemas, con el respaldo del PSOE asegurado. Sin embargo, las propuestas relacionadas con la vivienda presentadas por Vox no están incluidas en este paquete, y su postura sobre el voto aún no se ha hecho pública.