La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha decidido no proceder con el recorte de beneficios fiscales en el Impuesto de Sociedades y el IRPF, una medida que buscaba generar 5.000 millones de euros adicionales en recaudación. Este cambio se produce tras años de trabajo del Ministerio, que desde 2018 había estado explorando esta opción para aumentar los ingresos del Estado.
El Plan de Ajuste Fiscal Estructural acordado con Bruselas en 2024 incluía propuestas para mejorar la eficiencia del sistema tributario, aunque la reducción de beneficios fiscales no se implementará. La medida había sido parte de los planes del Ministerio, en respuesta a recomendaciones de expertos y evaluaciones sobre el impacto de los beneficios fiscales.
Hacienda había indicado que, mediante estas reformas, se esperaba aumentar en 0,3 puntos la ratio de ingresos sobre el PIB entre 2025 y 2031. Sin embargo, la decisión de Montero supone un cambio significativo en la estrategia fiscal del Gobierno español.