La Agencia Tributaria ha puesto en alerta a numerosas familias en España al señalar que residir en la vivienda de los padres sin un pago de alquiler podría ser considerado un beneficio económico, lo que podría implicar la obligación de pagar impuestos. Este aviso se produce en un contexto donde el costo de los alquileres continúa aumentando, dificultando la emancipación de muchos jóvenes.
Desde 2025, Hacienda ha comenzado a examinar más detenidamente las circunstancias bajo las cuales un hijo adulto vive en una casa de sus progenitores sin abonar renta. La interpretación del Estado se centra en si esta situación se considera un apoyo familiar o una donación encubierta, dado que el ahorro en alquiler puede ser considerado un incremento patrimonial.
Cuando se trata de convivencia familiar donde se comparten gastos y espacios, Hacienda muestra una postura más comprensiva, considerando esto parte de las obligaciones familiares. Sin embargo, la problemática surge en casos donde se cede una segunda residencia sin ningún tipo de contrato, lo que podría acarrear la exigencia del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.