La Junta de Andalucía, bajo el liderazgo del presidente Juanma Moreno, planea implementar una significativa reducción en el Impuesto de Sucesiones, que afectará a herencias entre hermanos, tíos y sobrinos. Este cambio se deriva de un acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y Vox, que incluye un total de 150 medidas y que facilitó la continuidad de Moreno en la presidencia tras no alcanzar la mayoría absoluta en las últimas elecciones.
La reforma fiscal prevista tiene como objetivo reducir a la mitad el impuesto que grava las herencias en el denominado Grupo III, que comprende a los parientes colaterales. Este plan se inspira en la política fiscal de la Comunidad de Madrid, donde se aprobó una bonificación similar hace un año para este mismo grupo de parentesco. La propuesta incluye una bonificación inicial del 99% para la transmisión de la vivienda habitual entre hermanos que ya residan en el inmueble.
El Ejecutivo andaluz se ha fijado un plazo de cuatro años para llevar a cabo esta reforma, que se implementará en función de la evolución de la recaudación y bajo criterios de sostenibilidad financiera. La medida busca aliviar la carga fiscal que enfrentan los herederos, facilitando el acceso a propiedades que han sido parte de la familia.
El acuerdo, firmado el pasado jueves, es considerado un primer paso en un proceso más amplio de reformas fiscales en la región, que podría extenderse a otras áreas en el futuro. Esto podría tener implicaciones significativas para las finanzas de las familias andaluzas, especialmente en un contexto donde la herencia de bienes inmuebles y ahorros es común entre parientes cercanos.
Contexto: Desde la aplicación de la reforma del impuesto de sucesiones y donaciones en Andalucía, se han mantenido altos niveles de presión fiscal en este ámbito. La modificación de este impuesto es parte de un esfuerzo más amplio por parte del Gobierno andaluz para hacer la región más atractiva fiscalmente, pareciéndose a otras comunidades autónomas que han implementado políticas fiscales más favorables. La reducción del impuesto de sucesiones podría influir en las decisiones de residencia de muchas familias, así como en la planificación patrimonial en la comunidad.