El Gobierno ha puesto en marcha un paquete de medidas económicas destinado a mitigar el impacto de la guerra en Irán, que ha llevado a un aumento significativo en los precios de la energía y los carburantes. Este plan moviliza hasta 5.000 millones de euros y comprende 80 medidas que incluyen rebajas fiscales y ayudas directas para apoyar a los autónomos y pequeñas empresas afectadas.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la reducción del IVA de la electricidad, el gas y los carburantes al 10%. También se han establecido bonificaciones para el combustible en sectores clave como el transporte, la agricultura y la pesca. Estos cambios son necesarios, ya que llenar un tanque de combustible ha incrementado su coste en hasta un 30% en las últimas semanas.
A pesar de la amplitud del paquete, la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) ha expresado su preocupación, señalando que los sectores más afectados podrían requerir ayudas adicionales si la crisis persiste. Las medidas aún deben ser publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y convalidadas en el Congreso, lo que hará que su implementación dependa de los próximos pasos normativos.