El Gobierno español prevé obtener unos 2.200 millones de euros adicionales al año debido a la decisión de no deflactar el IRPF. Esta medida ha generado un choque entre los socios de coalición, ya que Sumar exige la actualización de los tramos del impuesto para las rentas inferiores a 30.000 euros, mientras que el PSOE se opone a esta propuesta.
La falta de ajuste del IRPF a la inflación provoca que los contribuyentes, a pesar de no ver un aumento real en su poder adquisitivo, paguen más impuestos. Este fenómeno, conocido como progresividad en frío, afecta a quienes ven incrementados sus salarios sin un correspondiente ajuste en los tramos fiscales.
El diputado de Sumar, Carlos Martín, planteó la necesidad de adaptar el IRPF a la evolución de los precios durante la Comisión de Hacienda, señalando que la situación actual requiere cambios inminentes. Sin embargo, por el momento, los ministerios de Economía y Hacienda no han considerado atender esta demanda.