La acción de Telefónica se encuentra en una situación complicada al caer a los últimos puestos del IBEX 35. Con un rendimiento decepcionante en el año 2025, la compañía ha perdido la confianza de los inversores, lo que ha llevado a su descenso en el índice bursátil español.
Este año, la operadora ha enfrentado múltiples desafíos, incluyendo una fuerte competencia y cambios en la regulación del sector. Como resultado, sus acciones han sufrido una notable disminución, afectando su capitalización de mercado y la percepción del público sobre su estabilidad financiera.
A medida que avanza el año, los analistas están atentos a las posibles estrategias que Telefónica podría implementar para revertir su situación, aunque por el momento no se han anunciado planes concretos. La incertidumbre continúa rodeando a la empresa mientras busca recuperar su posición en el mercado.