El grupo Banco Santander, liderado por Ana Botín, se prepara para presentar su hoja de ruta para el periodo 2025-2028 durante el día del inversor que se celebrará en Londres el próximo miércoles. La entidad ha experimentado un notable crecimiento, con un aumento del 126% en su cotización durante 2025, superando con creces la media de los bancos europeos, a pesar de la presión por la bajada de tipos de interés.
Tras la reciente adquisición del banco de Connecticut, así como de Webster y TSB, Santander espera un incremento del beneficio de al menos un 15%. Aunque 2026 será un año de transición, la organización anticipa un crecimiento de ingresos de un dígito medio en euros constantes y una mejora en el resultado neto respecto a 2025. La venta de su filial en Polonia al grupo austriaco Erste también contribuirá a financiar los 1.370 millones de euros en costes de reestructuración derivados de las nuevas integraciones.
Además, se prevé que el margen bruto alcance un crecimiento de doble dígito para 2027, mientras que la ratio de capital CET1 se espera que supere el 13%. Los analistas esperan que el banco defina con más claridad sus objetivos estratégicos, más allá de la meta de rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE) del 20%.