Las aseguradoras están lanzando una variedad de productos enfocados en la seguridad financiera, ideales para inversores que prefieren evitar riesgos, aunque esto implique una rentabilidad más baja.
Estas opciones permiten a los clientes gestionar su capital de manera más conservadora, garantizando tranquilidad en sus decisiones financieras.
La demanda de productos seguros en el sector de seguros refleja una tendencia creciente entre los consumidores hacia la estabilidad, sobre todo en un entorno económico incierto.