El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Estados Unidos experimentó un aumento del 2,4% en su tasa anualizada, manteniendo el mismo nivel que en el mes anterior. Este dato, relevante para las expectativas económicas, fue publicado el 11 de marzo de 2026 por la Oficina de Estadísticas Laborales. Durante febrero, el IPC ajustado estacionalmente subió un 0,3%, coincidiendo con las proyecciones de los analistas de Wall Street.
A pesar de estas cifras, persiste la preocupación por el impacto inflacionario derivado del reciente conflicto bélico contra Irán, que comenzó hace doce días bajo la presidencia de Donald Trump. Se anticipa que los precios del petróleo no regresen a sus niveles previos al conflicto en el corto plazo, lo que podría intensificar la presión inflacionaria.
Los gobernadores de la Reserva Federal están atentos a cualquier indicio de encarecimiento de la gasolina, que ya se ha notado en todo el país, afectando el gasto de los consumidores. Esto se suma a la incertidumbre respecto a la posibilidad de recortes en los tipos de interés, que actualmente se sitúan entre el 3,5% y 3,75%, después de una serie de reducciones entre septiembre y diciembre.